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El Palacio Real de Madrid es Palacio más grande de Europa Occidental por encima del Palacio de Versalles o el Palacio de Buckingham. También llamado Palacio de Oriente, es la Residencia Oficial del Rey de España y ha sido la morada Regia desde los tiempos de Carlos III. Es uno de los monumentos más prestigiosos de la capital y es administrado por Patrimonio Nacional. No te pierdas sus curiosidades e historia, porque te lo contamos todo.

Si prefieres que te lo enseñen, no te pierdas nuestro Free Tour Madrid Imprescindible, el Free Tour de los Austrias en Madrid o el Free Tour Madrid Medieval, donde lo verás in situ.

Palacio Real de Madrid

Antecedentes al Palacio Real de Madrid

Desde la segunda mitad del siglo IX, una fortaleza musulmana ya se ubicaba en esta zona. Construida por el emir de Córdoba Muhámad I, el antiguo Mayrit árabe era defendido desde las alturas, permitiendo la vigilancia de las tierras más allá del Manzanares. Fue el núcleo central de aquella ciudadela, hasta que cayó en manos cristianas tras la reconquista por parte de las tropas de Alfonso VI, en el año 1085.

A partir de entonces, las sucesivas dinastías reales apostadas en el trono, harían suya la fortaleza, construyendo incluso una segunda edificación militar en las cercanías, que, con el tiempo y sus ampliaciones, acabaría por formar parte del conjunto conocido como el antiguo Alcázar de Madrid.

La necesitad de albergar la residencia de la Corte Real, hizo que dicho Alcázar se convirtiera en una de las primeras moradas de los Reyes de Castilla. Por el uso de la dinastía de los Trastámara, el complejo del Alcázar sería otorgado con el apelativo de “Real”, construyéndose un ambiente palaciego en su interior, y dotándole de torres, capilla y algunas estancias para el uso de la monarquía.

El esplendor del Real Alcázar de Madrid

La llegada de los Austrias supuso un antes y un después en la fortaleza. Una vez perdidas las funciones militares originales, la construcción fue tornando más hacia un complejo palaciego, sobre todo tras la remodelación que hizo Carlos I, después del ataque de los Comuneros de Castilla. Su intención de colocar allí la corte permanente, no se materializaría hasta unos años después, con la llegada al poder de su hijo, Felipe II.

El cambio de la Capital de España de Toledo a Madrid se produjo en 1561. El reinado de Felipe II convertiría finalmente el antiguo Alcázar en el Palacio Real, reformando aposentos y decorando las salas interiores, para lo que se llamó a grandes artesanos y artistas procedentes de todas partes del imperio español. No olvidemos que parte de los Países Bajos y zonas de Italia y Francia pertenecían a la corona española y los mejores pintores, escultores o vidrieros de la época, procedían de estos lugares.

El comienzo del reinado de los Austrias menores siguió ampliando la zona. Bajo órdenes de Felipe III se restauraría la fachada meridional, y Felipe IV continuaría las obras extendiéndolas al resto del cerramiento, dándole armonización al conjunto. Incluso Carlos II acabaría por terminar las obras que había comenzado su tatarabuelo.

Palacio Real de Madrid

Llegada de los Borbones a la corona

Felipe de Anjou sería coronado como Felipe V, rey de España, el 24 de noviembre de 1700. Al haber pasado su infancia en París, las comodidades que ofrecía Versalles no eran comparables a un entorno interior aún medieval, a pesar de los esfuerzos de la dinastía anterior por incorporar luz, decoración y acomodar las estancias para residencia de la nobleza.

Así pues, bajo sus gustos, comenzaría la última de las actuaciones en el Real Alcázar de Madrid, siguiendo las pautas de los palacios franceses. La esposa de Felipe V, María Luisa de Saboya dirigió las obras, contratando para tal menester al arquitecto Teodoro Ardemans, que se enfocaría en las reformas interiores del complejo, materializando la visión del monarca.

Hasta la conclusión de los trabajos, la Familia Real se trasladaría al Palacio del Buen Retiro, a donde se llevaron parte de sus obras de arte y pertenencias. Pero su estancia en aquella ubicación, elegida por ser cercana en apariencia a los jardines de su niñez, se alargaría más de lo esperado.

Incendio del Alcázar de Madrid

La noche del 24 al 25 de diciembre de 1734 cambiaría por completo el panorama del Palacio de los Austrias. Hacia las 00:15 de la noche, un incendio de proporciones inimaginables acabaría por desatarse en el interior del complejo. Aún a día de hoy no están claras las causas que provocaron el siniestro, aunque se considera que las llamas comenzaron en los aposentos del pintor Jean Ranc, por culpa de una chimenea desatendida por el estado de embriaguez de los mozos de palacio.

La celebración de nochebuena pudo ser el detonante para que el fuego devorara ferozmente la mayoría del complejo. La llamada de ayuda con las campanas del Convento de San Gil se confundirían con la Misa del Gallo, lo que impidió que acudieran antes los servicios de emergencia. Los frailes de San Gil fueron los primeros en ayudar en el rescate de personas y a salvar los objetos de palacio, tirando cofres de monedas por las ventanas, retirando cuadros, o guardando las joyas de la Familia Real.

Rescataron la llamada Perla Peregrina y el diamante del Estanque. Se salvaron algunas obras de arte, pero por desgracia se perdieron muchas más por estar encastradas en las paredes o por su tamaño. Pinturas de Rubens, Velázquez, Tiziano o el Greco fueron pasto de las cenizas, que acabarían mezcladas entre los escombros. Al extinguir el fuego, el daño fue tal que hubo que derribar los pocos muros que quedaron en pie. Tan sólo se conservaría la Casa del tesoro de palacio.

Jardines de Sabatini

Diseño del Palacio Real de Madrid

La leyenda nos cuenta que posiblemente Felipe V quisiera destruir el palacio para construirse uno nuevo similar a su Château francés preferido. Pero más allá de los mitos, no hay nada demostrado en este aspecto. Lo que sí es cierto, es que se planteó la idea de un nuevo palacio a la mayor brevedad posible.

Para tal cometido se llamaría a uno de los arquitectos más famosos de Europa, Filippo Juvara, cuyos trabajos en Roma y Turín, eran una carta de presentación impresionante. El artista, que había trabajado en la nueva sacristía de la Basílica de San Pedro, la Iglesia de San Jerónimo de la Caridad o la Basílica de Superga, lo convertían en el candidato perfecto.

Juvara diseñó entonces un palacio de dimensiones colosales, inspirados en los gustos franceses del rey, tomando como modelo los bocetos de Bernini para el Palacio del Louvre en París. El proyecto, que incluía 23 patios, 34 entradas, y enormes estancias para albergar los Consejos, Secretaría de estado, además de iglesia, teatro o Biblioteca, requería de un espacio mucho mayor de lo que ofrecía el solar con los restos del Alcázar.

Nuevo proyecto del Palacio Real de Madrid

La idea de mantener la antigua ubicación y aprovechamiento de los terrenos, y el mal estado de las finanzas reales, no permitían una inversión de tales proporciones. Esto unido a la muerte del proyectista en 1736, hizo replantear la construcción, para lo cual se llamaría a otro turinés, discípulo del anterior, que cumpliera con las expectativas de Felipe V. El elegido fue Juan Bautista Sacchetti.

La demolición de las ruinas del viejo Alcázar comenzaría el 7 de enero de 1737. El diseño incluiría una estructura tradicional de forma palaciega española, sobre planta cuadrada, con un gran patio interior, resolviendo las esquinas con cuerpos salientes. Además, se situaría sobre los terrenos disponibles siguiendo las instrucciones reales.

Se redujo la madera lo máximo posible en la construcción, para evitar que pudiera ser pasto de las llamas, y se elevó en altura, para poder albergar el poder absoluto y multitud de salas para Oficina de Gobierno, los oficios de la Casa Real y el servicio. La primera piedra se colocó el 7 de abril de 1738, extendiéndose las obras durante trece años.

Plaza de Oriente en Madrid

Construcción del Palacio Real de Madrid

Las obras del nuevo palacio fueron a buen ritmo desde su comienzo. En 1740 se había conseguido nivelar el solar a nivel de la planta inferior. Dos años después, en 1742, se terminaría de ejecutar la parte de los sótanos e, incluso, preparado las bóvedas de soporte de la planta que se erigiría a continuación.

La muerte de Felipe V en 1746 no afectaría a los trabajos, que habían alcanzado el nivel de calle. Su sucesor, Fernando VI vería como apenas en dos años más, en 1748, la segunda planta ya estaba levantada, y en 1749, comenzaría un programa escultórico de la fachada del Palacio, pensada por el Padre Sarmiento, que incluiría a varios escultores para completar 94 estatuas de los reyes españoles desde los tiempos de los visigodos.

En 1751 se comenzarían las tareas de cubrición de la cubierta, dejando la construcción terminada. El Palacio Real llegaría a su conclusión durante la corte de Fernando VI, aunque se seguiría trabajando en el conjunto escultórico hasta 1759.

Reformas posteriores

La muerte de Fernando VI dejaría el trono español en manos de su hermano Carlos III. Tras ser coronado, las expectativas por encontrarse una ciudad digna a su llegada, propia de la Capital de aquel Imperio Español, no se vieron colmadas. El camino Real de entrada no le sedujo en absoluto, lo que llevaría a la construcción de la Puerta de Alcalá, pero el Palacio tampoco le sorprendió sobremanera. Por ello, mandaría traer a su arquitecto predilecto, Francesco Sabatini, para realizar unas mejoras en su futura residencia.

La influencia napolitana del nuevo clasicismo hizo que se retiraran las estatuas del conjunto escultórico que iban a haber sido colocadas en fachada en 1760. Se repartieron por diferentes lugares como el Parque del Retiro o los terrenos en frente de palacio, lo que hoy es la Plaza de Oriente. El primer rey en instalar su residencia en el Palacio Real fue Carlos III en 1764.

Francesco Sabatini ampliaría cono el Ala de San Gil el Palacio Real, aunque el sucesor de Carlos III, su hijo Carlos IV, también contaría con él para cambiar la Escalera Principal y no cambiar sus aposentos de Príncipe. Las reformas que vinieron después son meramente anecdóticas consistente en la decoración de algunas de las estancias, o restructuración de las obras de arte de palacio.

Palacio Real de Madrid

El Palacio Real de Madrid en el siglo XIX

Tras los hechos acontecidos en el Motín de Aranjuez, José I de Bonaparte reinaría como rey de España hasta el 11 de diciembre de 1813, durante la Guerra de la Independencia, alojándose en palacio. Posteriormente, Fernando VII recuperaría el trono que le pertenecía por derecho, hasta su muerte en 1833.

Isabel II, su hija, que nació en los interiores de palacio, reinaría tras derogar la ley sálica bajo pragmática sanción. Durante su reinado, encargaría a Narciso Pascual y Colomer la realización de la Plaza de la Armería. La subida al trono de la reina supuso un enfrentamiento que desembocó en diferentes guerras y su exilio, dando lugar al periodo conocido como el de la Primera República española.

Al acabar este periodo, llegaría al Palacio Real Alfonso XII en 1874, periodo en que regentó la corona española, realizando pequeños cambios en la decoración del edificio. A pesar de que su preferido era el Palacio de El Pardo, se conoce que renovó el salón del Trono y la cámara de Gasparini, contratando al arquitecto José Segundo de Lema para transformar varias estancias al estilo victoriano. Moriría en 1885 con apenas 27 años, no sin antes haber comenzado también la construcción de la Catedral de la Almudena enfrente al Palacio Real.

Durante el siglo XX

Su hijo póstumo Alfonso XIII, accedió al trono nada más nacer. Tras la regencia de su madre se ocuparía de gobernar, siendo el último rey que influiría en las tareas de remodelación del Palacio Real. Durante su reinado, en 1892, contando apenas con siete años, se acabarían las obras de la Plaza de la Armería bajo dirección de Enrique María Repullés y Vargas.

En el Salón de Consejos, se celebraría el primero presidido por Alfonso XIII cuando ya contaba con 16 años, y el último en 1931. Moriría diez años después en el Salón de Carlos III. Tras la proclamación de la Segunda República, Manuel Azaña ocupó las estancias del Palacio Real.

La guerra Civil causó estragos en el complejo, que tuvo que ser reparado posteriormente, sustituyendo con reproducciones fieles a los originales algunos conjuntos decorativos dañados. Dichas reparaciones se realizaron en época de Francisco Franco, que también residiría entre las paredes del Palacio Real de Madrid.

Una vez finalizado el periodo de la dictadura franquista, el complejo volvió a manos de la monarquía española, y a pesar de ser la Residencia Oficial de los Reyes de España, habitan en el Palacio de la Zarzuela.

Plaza de la Armería

Partes más importantes del Palacio Real de Madrid

El complejo tiene más de 135.000 m2 de superficie, dispuestos en 3.418 habitaciones. No obstante, la mayoría de los espacios no se pueden visitar, aunque hay abiertas al público numerosas estancias, que nos darán una idea de la enorme magnitud del complejo.

Así pues, se ha convertido en uno de los monumentos más visitados de España, con casi 2.000.000 de visitantes anuales. Además, se siguen realizando multitud de actividades entre sus paredes y organizando actos oficiales, lo que sigue aportando utilidad al Palacio Real de Madrid.

Sus partes más importantes y que están incluidas en la visita son las siguientes:

Salón del Trono

Salón del Trono Palacio Real de Madrid

Escalera Principal

Escalera Principal Palacio Real de Madrid

Salón de Columnas

Salón de Columnas

Cámara de Gasparini

Cámara de Gasparini

Real Cocina

Real Cocina Palacio Real de Madrid

Comedor de Gala

Comedor de Gala

Salón de Alabarderos

Salón de Alabarderos

Capilla Real

Capilla Real

Real Armería

Real Armería

Otras partes del Palacio que habitualmente no están abiertas al público serían:

Gabinete de Porcelana

Gabinete de Porcelana

Real Botica

Real Botica

Salón de Espejos

Salón de espejos

Real Biblioteca

Real Biblioteca

Sala de la Corona

Sala de la Corona

Antiguo Cuarto de la Reina

Cuarto de la Reina

Cuarto del Infante Don Luis

Cuarto de la Reina María Luisa

Cuarto de Carlos IV

Archivo General de Palacio

Plaza de la Armería

Entre la fachada Sur del Palacio Real y la Catedral de la Almudena se encuentra este espacio creado por Narciso Pascual y Colomer a la vez que diseñó la Plaza de Oriente, cuyas obras acabarían ejecutadas por el arquitecto Enrique María Repullés en 1892.

La antigua Plaza del Palacio, que había sido utilizada como anteplaza de armas, hoy tiene dos mástiles, uno con una bandera de España y otro con el estandarte del Rey de España, que se coloca cuando el monarca se encuentra en el Palacio Real. Es el lugar donde se realiza la ceremonia del cambio de guardia de la Guardia Real.

Cambio Guardia Madrid

Cambio de Guardia en el Palacio Real de Madrid

Todos los miércoles y los sábados entre las 11:00 h. y a las 14:00 h. se puede observar el cambio de guardia del Palacio Real de Madrid frente a la Puerta del Príncipe en la Calle Bailén cada 30 minutos. 

Los guardias del Palacio Real, vistiendo el uniforme de gala de un soldado español de la época de Alfonso XIII, dos a pie y otros dos montados a caballo, acompañarán con sus movimientos a la marcha militar, siguiendo las órdenes de sus superiores. Incluso en intervalos de 10 minutos, no coincidentes con los cambios de guardia, se puede ver a la guardia montada a galope por la Plaza de la Armería.

Relevo Solemne de la Guardia Real

Como recomendación el primer miércoles de cada mes a las 12:00 de la mañana se produce el relevo más solemne. Dura aproximadamente una hora, en la que se puede ver el desfile de las diferentes compañías que forman los cuerpos de la Guardia Real, y un pequeño concierto de la Unidad de Música.

Si quieres conocer todo acerca de los cambios de guardia, pásate por nuestro post de los mejores cambios de guardia de Europa.

Mirador de la Cornisa

En el espacio que hay entre la Plaza de la Armería y la Catedral de la Almudena, se encuentra el famoso Mirador de la Cornisa. Es un punto increíble para disfrutar de las vistas hacia el Manzanares, contemplando los jardines del Campo del Moro.

Habitualmente cerrado por una verja, se encuentra abierto de lunes a domingo de 12:00 h. a 22:00 h. El acceso es completamente gratuito.

HORARIOS

PRECIOS

  • Ciudadanos entre 5 y 16 años. Acreditación mediante carné identidad o pasaporte de 14 a 16 años.
  • Mayores de 65 años.
  • Estudiantes titulares de acreditación hasta los 25 años con carné actualizado de estudiante nacional o internacional.
  • Menores de 5 años
  • 18 de mayo, día Internacional de los Museos. (Excepto días de cierre)
  • 12 de octubre, Fiesta Nacional de España, sin distinción de nacionalidad
  • Miembros de familias numerosas según disponen los artículos 2 y 3 de la Ley 40/2003, de 18 de noviembre, de Protección a las Familias Numerosas y Real Decreto 1621/2005, de 30 de diciembre, que desarrolla la citada ley.
  • Miembros del ICOM (Consejo Internacional de Museos) y del Consejo Internacional de Monumentos y Sitios Histórico-Artísticos (ICOMOS).
  • Guías Oficiales de Turismo con carné de Guía Oficial de Turismo, realizando su actividad profesional, o cuando soliciten la entrada con el fin de preparar su trabajo
  • Personal docente en activo con carnet de docente.
  • Personas con discapacidad portadoras de acreditación. También tiene acceso gratuita la persona acompañante.
  • Personas en situación legal de desempleo que acrediten esta circunstancia, mediante Tarjeta de Demanda de Empleo o documento equivalente, expedido por Órgano competente.
  • De lunes a jueves de 17:00 a 19:00 h. (16:00 a 18:00 en invierno), entrada gratuita para ciudadanos de la Unión Europea, residentes y portadores permiso de trabajo en dicho ámbito y ciudadanos iberoamericanos, previa acreditación de nacionalidad (carta de identidad nacional, pasaporte o carné de conducir) o permiso residencia o trabajo. La oferta de gratuidad se limitará a la visita libre. Durante este horario no se permitirá la visita de grupos guiados. Estas entradas únicamente se pueden adquirir en taquillas

¿Dónde está el Palacio Real de Madrid?

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