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Escondida tras el Patio de Ungelt, a apenas unos pasos de la Plaza de la Ciudad Vieja, se encuentra la Iglesia de Santiago. Lugar de coronación de los Reyes de Bohemia antes de la Catedral de San Vito, hoy es una de las iglesias barrocas más bonitas de Praga.

Si prefieres que te la enseñen, no te pierdas nuestro Free Tour de las Leyendas y Misterios de Praga, donde te la explicaremos.

Iglesia de Santiago

Antecedentes a la Iglesia de Santiago

Se cuenta que los restos del apóstol Santiago el Mayor, pasaron por tierras de Bohemia en el año 1212, de camino a donde finalmente descansan, en la Catedral de Santiago de Compostela en España. Era la época de las cruzadas, la divulgación del cristianismo se extendía por Europa, creándose a su vez diferentes órdenes religiosas que daban a conocer la vida de Jesús.

La orden de San Francisco de Asís, fundada tres años antes de aquellos hechos, sería una de ellas. Cambiaría su nombre a Orden Minorita en 1221. Fue introducida en Praga en el año 1232, construyendo bajo el reinado de Wenceslao I, una iglesia en las lindes de ciudad vieja, la de San Francisco de Asís, aunque después levantaron otro templo en las cercanías de la Plaza de la ciudad vieja, que conmemorará al que fuera junto a Pedro y Juan, uno de los tres apóstoles favoritos de Jesucristo. Se cree que la nombraron así, puesto que la dinastía Přemyslida, ya le rendía culto en una pequeña capilla en este lugar. Allí se estableció la orden en 1244.

De aquella construcción no se conoce ni ubicación exacta ni su apariencia. Sin embargo, parte de la iglesia que hoy conocemos es posterior, de principios del siglo XIV. Ya en el medievo, un incendio en 1316, se llevaría por delante el monasterio minorita. Tres años después, en 1319, el rey Juan I de Luxemburgo quiso recuperar el complejo, levantando un templo más grande, aprovechando que su sede estaba en las cercanías de la calle Štupartská. Fue terminado posteriormente en época de su hijo, el rey Carlos IV en 1374 y consagrada por el obispo Jan Oček.

Terminación del templo gótico

El mismo estilo gótico aplicado en otras construcciones de la época, tales como la cercana Iglesia de Nuestra Señora del Týn, o el propio Puente de Carlos, fue el protagonista albergando un presbiterio monumental, que llegaba hasta los 30 metros de altura. No en vano, se trató de la tercera construcción más alta de Praga, tras la catedral en el castillo y la Iglesia de Nuestra Señora de las Nieves en la Ciudad Nueva.

Se levantarían tres naves en planta basilical junto a un convento contiguo en el lado norte. Incluso se construyeron tres torres con la intención de facilitar el ir y venir de los peregrinos, ya que el monasterio se convertiría en parada de peregrinación del Camino de Santiago de Compostela.

La Iglesia serviría, además, como lugar ceremonial de los funerales de los monarcas de la época. Es más, fue en este lugar donde Carlos IV fue expuesto en una hermosa carroza fúnebre al morir en 1378, rodeado por 500 velas. Incluso dos siglos después, el emperador Maximiliano II, padre de Rodolfo II, fue enterrado temporalmente en este lugar.

Iglesia de Santiago en Praga

Periodo de inestabilidad

Lograría sortear el paso del tiempo hasta las Guerras Husitas, con el gremio de carniceros defendiendo el lugar en 1420. No en vano, estaban dispuestos en la calle Masná, y los daños que sufrió fueron mínimos. Durante un tiempo, los minoritas se fueron, quedando la iglesia como armería, luego como casa de la moneda, y después regresarían en 1437. Tras la guerra, fue saqueada y sufrió parcialmente dos incendios, en 1558 y 1596. Pasaron casi dos siglos hasta que el arquitecto real Ulric Aostalli fue el encargado de su rehabilitación bajo reinado de Rodolfo II.

Se conoce que se le añadieron 15 altares, y los muros de la nave principal fueron decorados con los escudos de armas de las diferentes familias de la aristocracia. Hasta el director de la banda imperial de Rodofo II, llamado Philippe de Monte sería enterrado aquí con honores en 1603. También sobrevivió al episodio del 15 de febrero de 1611, en que las tropas de Passau invadieron la ciudad, tirando a miembros eclesiásticos por las ventanas. Nuevamente el gremio de carniceros acudió en ayuda de la Iglesia de Santiago.

De la misma forma resistiría la Guerra de los treinta años, donde el propio monasterio albergó los estudios de teología tras la Batalla de la Montaña Blanca en 1620. Pero todo cambió el 21 de junio de 1689. La rivalidad en Europa en la lucha por el trono español desató una crisis en el viejo continente. Los partidarios de Luis XVI, y de su heredero Felipe de Anjou, provocaron incendios de protesta en numerosas ciudades europeas. A ellos se les atribuye el fuego de proporciones asombrosas que aquel día se extendió por la ciudad vieja, alcanzando la iglesia de Santiago y reduciéndola a ceniza.

Reconstrucción en estilo barroco

Tras el incendio de 1689 se pudo salvar la cimentación, la zona del claustro y el muro exterior. Sobre esta base, el arquitecto Jan Šimon Pánek, trabajó sin descanso desde finales de 1690 durante doce años, para sortear una difícil reconstrucción, adaptando las ruinas góticas al nuevo barroco que inundaba la ciudad de Praga.

Bajó la altura, abovedando las naves laterales con bóvedas de cañón con lunetas. Las tribunas rodearon la nave central y el presbiterio. Esta parte quedaría levantada en 1698. Posteriormente se construyó el coro, más corto que el que poseía y se levantaron las torres, aunque solo se acabaría la suroeste. Después, se comenzó a realizar la maravillosa decoración interior, con la ayuda de los mejores artistas barrocos de su tiempo

Sí es cierto que, a pesar de intentar respetar el diseño original, los cambios fueron muchos. Se cambiaría ligeramente el eje, o los huecos exteriores grandes del gótico se adaptaron a las filas de ventanas semicirculares. Aun así, quedan restos de antaño en los contrafuertes exteriores góticos de la zona este, en la parte del ábside. La iglesia fue consagrada el 11 de junio de 1702 en presencia del obispo Vít Seipl praguense.

Planta Iglesia de Santiago en Praga
  1. Capilla de Santa Ana
  2. Sacristía
  3. Cenotafio de Jan Václav Vratislav
  4. Piedad
  5. Altar de San Antonio de Padua
  6. Púlpito barroco
  7. Cuadro de la Decapitación de Santiago
  8. Cuadro de la Última Cena
  9. Altar Mayor
  10. Capilla de Santa Ana
  11. Altar de la Santísima Trinidad
  12. Altar de Santa Inés de Bohemia
  13. Altar de la Asunción de la Virgen
  14. Altar de Santa Tecla
  1. Altar de la Visitación de la Virgen
  2. Altar de San Judas Tadeo
  3. Altar de San Wenceslao
  4. Altar de la Virgen de las Alegrías
  5. Altar de San Florián
  6. Brazo cortado
  7. Entrada principal a la Iglesia de Santiago
  8. Altar de la huída de la Sagrada Familia a Egipto
  9. Altar de San José
  10. Altar de la Sagrada Familia
  11. Altar de San Juan Nepomuceno
  12. Entrada al Monasterio Minorita
  13. Claustro del monasterio
  14. Refectorio o comedor

Decoración exterior de la Iglesia de Santiago

Si bien es cierto, se podría decir que es más que austera en su decoración exterior, seguramente por tener un espacio muy reducido en su visibilidad. Destaca su fachada principal, donde a la izquierda podríamos ver la entrada al claustro gótico que se salvó del incendio, que, además, es la entrada al monasterio de los Minoritas, con una puerta tallada en 1665 y una estatua de la Piedad.

La entrada principal de la iglesia se compone de tres puertas, aunque el acceso se realiza por la central. Encima de cada una de ellas, se esculpieron tres altorrelieves de estuco, por parte de Ottavio Most, que representan de izquierda a derecha si vemos la fachada de frente, la Apoteosis de San Francisco de Asís, a Santiago el Mayor entre los Peregrinos y la Apoteosis de San Antonio de Padua. Todos inspirados en la naturaleza del ilusionismo del barroco italiano de la época.

Si nos fijamos más arriba, podremos ver que estaban proyectadas dos torres laterales, de las cuales sólo se llegaría a terminar la de la derecha. Entre el espacio que habría entre ambas, se pueden ver estatuas de San Joaquín y Santa Ana, la Virgen María y Cristo Redentor. La torre norte, que también se terminó, destaca por su corte, con un reloj gótico ubicado en su fachada sur.

Decoración interior de la Iglesia de Santiago

Destaca su órgano, de 1705 ubicado en el coro, que posee 4 teclados, 91 registros y 8277 tubos. Además, es conocida por ser la tercera iglesia en Praga con más pinturas de Petr Brandl, con cuatro de sus obras decorando algunos altares. Las pinturas, muy oscuras, representando lo terrenal en contraposición al dorado divino, también se atribuyen a Jan Jiři Heinsh, o Michal Václav Halwach.

A lo largo de la bóveda de la nave principal, se observa un fresco increíble pintado en 1736 por František Voget, con representación de la vida de la Virgen María y la Santísima Trinidad, así como un escudo de los hermanos minoritas. Los estucos son obra de Abondia Bolly y las pilastras de mármol artificial obra de Kristián Schartzman. Además, el altar principal posee una enorme pintura de la decapitación de Santiago el Mayor de 1739, obra de Vaclav Vavřinec Reiner. Debajo de este hay uno más reciente de finales del siglo XIX, representación de la última cena de Fridrich Anděl. Se verá también una pequeña talla medieval de una Piedad en el nicho del Altar mayor, a la que se atribuyen varios milagros.

Pero la pieza artísticamente más valiosa del complejo es el cenotafio de Jan Václav Vratislav de Mitrovice, rodeada por las estatuas de la Fama, la Contemplación y Saturno, realizada por Ferdinand Maxmilian Brokof en 1716 y Johann Bernhard Fisher Von Erlach. Hasta alberga una leyenda, puesto que se cree que el conde fue enterrado vivo e inconsciente, ya que al abrir la tumba posteriormente, se apreció la losa fuera de sitio y el cadáver en una esquina de su sepulcro.

Iglesia del Brazo Cortado en Praga

Reformas posteriores

Tras el incendio que sufrió en 1754, la torre inacabada de la fachada principal no se terminaría. Tras el año 1784, y la expulsión de las órdenes religiosas por José II, el monasterio fue abolido, aunque el complejo se dejaría como residencia para los monjes.

La parte norte sufriría de nuevo un incendio en 1841 reconstruyéndose en su totalidad en estilo neoclásico, pero fue vendido a la Escuela de Ingenieros Técnicos Industriales de Bohemia. Es más, unos años después, en 1869, en el refectorio se instalaría la Primera Escuela Infantil de tierras checas. En 1881 se repintarían los frescos de la nave principal y se crearon los estucos.

Los minoritas regresarían en el siglo XX, realizando una serie de reparaciones entre 1938 y 1942, durante la ocupación nazi. Se consagró de nuevo el templo en 1940, por parte del obispo Antonín Eltschkner, aunque el mayor reconocimiento se lo llevó en 1974, cuando el Papa Pablo VI, la nombró Basílica de Santiago, reconociendo la importancia del templo en la diócesis de Praga. Las últimas actuaciones tuvieron lugar en los años 90, dejando la iglesia de Santiago tal y como la vemos hoy.

La Iglesia del brazo cortado en Praga

Si el viajero se fija a la entrada, en la nave sur, en la cara interior de la fachada principal, se puede observar los restos de una mano y antebrazo colgados de la pared. Allí, en silencio, se puede ver un cuadro debajo del mismo que nos desvela su leyenda.

Se dice que cierto día un ladrón se fijó en el collar de la Virgen María que cuidadosamente recorría el cuello de su estatua. Lleno de piedras preciosas y agasajado por el oro, decidió pasar la noche en la iglesia de Santiago una vez esta cerró sus puertas, y hacerse con tan preciado tesoro. El ladrón, se acercó sigilosamente, extendió su mano para hacerse con la joya y en aquel momento, la Virgen cobró vida, le agarró del brazo y no pudo soltarse.

Pasaron las horas y reabrieron el templo. Allí, los sacerdotes se encontraron al ladrón, y aunque intentaron ayudarle, no pudieron. Entonces, un miembro del gremio de carniceros de las proximidades, no dudó. La única solución era cortar aquel brazo para soltar al delincuente. El ladrón se volvió sacerdote de la iglesia para pedir perdón por su pecado.

Hoy, el brazo queda expuesto como aviso para todo aquel que entre en la iglesia, como ejemplo del castigo impuesto por actos delictivos. Era muy común durante el medievo, disponer de estos símbolos para evitar robos y males mayores.

¿Dónde está la Iglesia de Santiago?

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